La crisis del transporte público

¿Cómo transformar un sistema fragmentado, ineficiente y obsoleto en un servicio digno, eficiente y sostenible?
¿Cómo los corredores troncales, la integración tarifaria y la renovación de flota pueden cambiar un sistema colapsado y contribuir a una reforma estructural del transporte público?

El séptimo episodio de Plaza Pública abordó la situación del transporte público en el área metropolitana de Asunción, a partir del debate legislativo en torno a la reforma del sistema y de los problemas estructurales que arrastra desde hace décadas. La conversación reunió miradas del sector público y privado para describir cómo funciona actualmente el servicio, cuáles son sus principales limitaciones y qué cambios se proponen para mejorar su desempeño. Participaron Emiliano Fernández, viceministro de Transporte del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, y Alejandro Zucolillo, director de Magno Línea 12, en un espacio de análisis moderado por Yan Speranza.

Un sistema fragmentado y con múltiples regulaciones

Durante el programa se explicó que el transporte público en el Gran Asunción se organiza en tres subsistemas distintos: el intermunicipal del área metropolitana, regulado por el Viceministerio de Transporte; los sistemas municipales, bajo la órbita de cada intendencia; y el transporte interurbano de media y larga distancia, regulado por la DINATRAN. Esta superposición de competencias genera recorridos solapados, regulaciones dispares y un servicio que resulta difícil de distinguir para el usuario, a pesar de operar bajo normas diferentes.

Escala, atomización y diseño del sistema actual

Uno de los ejes centrales del análisis fue la falta de economía de escala. Se describió que el sistema intermunicipal metropolitano está conformado por más de 30 empresas que operan alrededor de 1.100 buses para transportar diariamente a unas 300.000 personas, lo que deriva en flotas pequeñas por operador y dificultades para coordinar frecuencias, inversiones y calidad del servicio. Este diseño fue vinculado a decisiones históricas de carácter político más que técnico, que dieron lugar a itinerarios fragmentados y poco eficientes.

La reforma y el modelo de corredores

La conversación se centró luego en los principales lineamientos de la reforma con media sanción en el Senado, orientada exclusivamente al sistema intermunicipal del área metropolitana. Se explicó que el eje del cambio es la creación de corredores troncales, que serían licitados de manera progresiva, con un único operador por corredor. Este esquema busca ordenar los recorridos, reducir la atomización empresarial y facilitar la planificación del servicio en términos de frecuencia, integración tarifaria y tiempos de viaje.

Transición, contratos y participación de los operadores actuales

Otro punto desarrollado fue el mecanismo de transición previsto en la reforma. Se detalló que los contratos vigentes se respetarán hasta su vencimiento, sin renovaciones automáticas, y que los operadores actuales podrán optar por distintas alternativas: consorciarse para competir en las licitaciones, alquilar su flota a los nuevos operadores o reubicarse en otros itinerarios durante el período de transición. Este enfoque gradual fue presentado como una forma de compatibilizar el rediseño del sistema con la seguridad jurídica.

Especialización, financiamiento y subsidios

El programa abordó también el nuevo esquema contractual propuesto, que separa la provisión de flota, la operación del servicio y la gestión de patios y talleres en contratos distintos. Esta especialización apunta a facilitar la inversión en buses nuevos y mejorar la bancabilidad del sistema. En cuanto al financiamiento, se explicó el rol de la tarifa técnica, compuesta por el pago del usuario y el subsidio estatal, y la creación de un fideicomiso para administrar los ingresos. Se planteó que un sistema más eficiente permitiría un uso más efectivo de los recursos públicos.

Calidad del servicio y desafíos pendientes

En el tramo final se discutió el impacto potencial de la reforma sobre la calidad del transporte público, considerando variables como costos, tiempos de viaje y comodidad. Se señaló que actualmente menos del 20 % de la población del área metropolitana utiliza el transporte público, lo que refleja un deterioro sostenido del sistema. La mejora en la escala, la integración y la gestión fue presentada como una condición necesaria para revertir esta tendencia, aunque se reconoció que el proceso requerirá ajustes adicionales y coordinación con los sistemas municipales.

El episodio permitió describir el funcionamiento actual del transporte público metropolitano y los alcances de la reforma en discusión. A partir del análisis de su estructura, financiamiento y gobernanza, se expusieron los principales desafíos que enfrenta el sistema para recuperar eficiencia, previsibilidad y capacidad de respuesta a las necesidades de movilidad urbana.

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